Se ha presentado el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Cataluña 2024-2025, una iniciativa conjunta entre el Instituto Metrópoli y el Departamento de Empresa de la Universidad Autónoma de Barcelona, que ha sido posible gracias al patrocinio del Área de Desarrollo Económico y Turismo de la Diputación de Barcelona y al Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalidad de Cataluña, bajo la dirección de Carlos Guallarte (profesor titular de organización de empresas del Departamento de Empresa de la UAB, y director del Programa Universidad-Empresa de la Universidad Autónoma de Barcelona)
El GEM es un proyecto internacional que analiza la creación de empresas en 56 países distintos. En Cataluña se ha hecho una encuesta a 2.700 personas (18-64 años) y se han entrevistado a 36 expertos de diversos ámbitos.
El informe destaca:
- Cataluña cuenta con un entorno emprendedor relativamente favorable en comparación con otros territorios. El Índice de Contexto de Emprendeduría Nacional (NECI) de Cataluña ha sido de 5,1 (sobre 10), una cifra que supera tanto la media de Europa (4,8) como la de España (4,3).
- Mejora la intención de emprender: 15,4%, alcanzando el valor más alto desde 2004 y acercándose a Europa. Tanto el valor de Cataluña (15,4%) como el de Barcelona (16,7%) marcan máximos históricos, desde el inicio de este proyecto en 2004. 2023, acercándose a la media europea (16,4%), distanciándose de España (11,2%) y confirmando un renovado impulso emprendedor.
- La TEA alcanza su valor máximo desde 2004: 8,6%. La TEA de 2024, que suma la proporción de emprendedores nacientes (5,1%) y nuevos (3,54), se sitúa en 8,6%, el mayor valor de los últimos 21 años. Este incremento de casi un punto respecto a 2023 refleja un ecosistema en expansión, impulsado por un notable repunte en la fase naciente. Cataluña se sitúa por encima de la media española (7,2%) y casi iguala a la media europea de altos ingresos (8,8%). La provincia de Barcelona destaca con una TEA del 9,0%.
- La mayoría emprende por oportunidad, aunque la necesidad sigue presente. En cuanto a los motivos por emprender, las razones vocacionales y de oportunidad predominan ampliamente. Sin embargo, todavía son un 31% de los emprendedores quienes declaran haber iniciado su negocio por falta de empleo, lo que revela la persistencia de la motivación por necesidad, aunque menor que en años anteriores (42% en 2022 y 38% en 2023).
- La TEA femenina alcanza el 7,5%, con una brecha de género que persiste. La TEA masculina es de 9,8% y la femenina de 7,5%. Esto se traduce en un ratio de emprendimiento femenino de aproximadamente 76 mujeres por cada 100 hombres emprendedores en fase inicial, lo que evidencia una brecha de género todavía significativa en el acceso y la participación en el ecosistema emprendedor. Sin embargo, la TEA femenina es superior tanto a la española (6,8%) como a la europea (7,4%), aunque inferior a la de Barcelona (7,8%).
- La consolidació empresarial continua sent una fortalesa estructural. El 7,6% de les persones lidera negocis consolidats (més de 42 mesos), una taxa superior a Espanya (6,8%) i a Europa (6,1%), que reflecteix resiliència i continuïtat empresarial.
- Aumenta el abandono pero con relativamente más cesiones. El 4,4% de la población catalana ha abandonado su actividad empresarial en los últimos 12 meses. De éstos, el 63% cierra definitivamente y el 37% cede el negocio. Aunque la tasa de abandonos ha aumentado respecto a 2023, lo hace fundamentalmente por el fuerte incremento de las ventas o cesiones, pasando de 1,0% a 1,6%. Los datos anteriores muestran un proceso emprendedor saludable, en el que cada vez existen más personas con intención de emprender (15,4%) y más personas involucradas en iniciativas emprendedoras en fase inicial (8,6%). Ambas cifras marcan máximos en las series desde 2004. La consolidación empresarial (7,6%) refleja la capacidad de supervivencia del tejido emprendedor catalán.
- Un ecosistema emprendedor catalán en transformación, que consolida avances substanciales en diversificación sectorial, crecimiento, proyección internacional e incorporación de valores sostenibles. El notable incremento de la dimensión media de las iniciativas, el aumento en la proporción de emprendedores con expectativas de crecimiento y la consolidación de una cultura orientada a la innovación, la digitalización y el impacto, dibujan un escenario optimista. Aunque persisten desafíos estructurales (como el bajo peso relativo de sectores tecnológicos o el elevado uso de recursos propios para financiar los proyectos), el emprendimiento en Cataluña comienza a mostrar una mayor sofisticación y ambición estratégica. El reto para los próximos años será acompañar a esta evolución con políticas más especializadas, instrumentos financieros adaptados a cada fase del ciclo emprendedor, y una infraestructura de apoyo capaz de multiplicar las oportunidades de crecimiento sostenible, inclusivo y de alto valor añadido. Cataluña dispone de los fundamentos y señales incipientes para avanzar hacia un modelo de emprendimiento más competitivo, resiliente y conectado al entorno global.
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